La intendenta de Juntos por el Cambio en La Rioja Capital, Inés Brizuela y Doria, protagonizó una insólita situación ya que recurrió a Twitter para lograr que una empresa prestadora de servicios públicos arreglara un caño de agua roto que deterioraba una calle recién asfaltada.

La ex senadora nacional emuló de este  modo a los miles de ciudadanos que deciden quejarse en redes sociales para ver si el reclamo lograba obtener una solución más ágil que a través de los caminos convencionales.

En su caso, el problema radicaba en que la empresa Aguas Riojanas, prestadora del servicio de agua potable y cloacas en la provincia cordillerana, no reparaba las filtraciones de caños maestros y eso hacía que las calles asfaltadas terminaran rompiéndose.

«Postal de todos los días: difícil recuperar la transitabilidad de las calles con este panorama. Trabajamos 30 toneladas de asfalto por semana, pero no alcanza. Los caños explotan por todos lados y la empresa de Aguas NO repara el asfalto, ni paga la tasa correspondiente», se quejó Brizuela y Doria en sus redes.

Junto a su planteo, la intendenta riojana publicó fotos y videos de agua brotando del asfalto. Y agregó: «Es el agua que le faltará a nuestros hijos y nietos, la que corre como si sobrara en las calles de nuestra Ciudad».

Horas después del planteo virtual, la referente radical contó por la misma vía que Aguas Riojanas había reparado una de las pérdidas: «Arreglaron la pérdida de agua. ¡Bien por eso!».

Sin embargo, la felicidad de la jefa comunal capitalina no fue plena, ya que el arreglo dejó la calle rota: «Así dejaron el asfalto (y por supuesto NO pagaron la tasa de reasfaltado)», escribió, junto a las fotos del bache.